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Pilates reformer: qué es, para qué sirve y qué beneficios tiene de verdad

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Pilates reformer: qué es, para qué sirve y qué beneficios tiene de verdad

Si has pasado por delante de un estudio de pilates y has visto una especie de cama con muelles, poleas y una plataforma que se desliza, eso es un reformer. Es la máquina más reconocible del método Pilates y, aunque lleva casi un siglo inventada, en los últimos años ha pasado de ser un aparato de rehabilitación a ser la protagonista de la mayoría de estudios nuevos. Aquí respondemos a las tres preguntas que nos hacen siempre: qué es exactamente, para qué sirve y qué beneficios tiene de verdad, sin la parte de marketing.

¿Qué es el pilates reformer?

El pilates reformer es el método Pilates practicado sobre una máquina llamada reformer, en lugar de sobre una esterilla. Joseph Pilates la diseñó en los años veinte, inspirándose en los sistemas de muelles y poleas que había visto usar con pacientes encamados, y la bautizó como «Universal Reformer». Consiste en un carro que se desliza sobre raíles dentro de un bastidor, unido a un extremo por muelles de distinta tensión, con una barra para los pies y unas correas con asas para manos o pies. La idea original, permitir que un cuerpo debilitado se mueva contra una resistencia controlada sin cargar su propio peso, sigue siendo exactamente lo que hace útil la máquina hoy, tanto para recuperar una lesión como para entrenar fuerza.

¿Cómo funciona la máquina reformer?

Todo gira alrededor de los muelles. Cada reformer lleva entre cuatro y cinco, de distinto grosor y color, que se enganchan en combinaciones diferentes según el ejercicio y el nivel de la persona. Cuando empujas el carro con los pies o tiras de las correas, estiras los muelles; cuando vuelves, tienes que frenar el carro de forma controlada. Ese trabajo de ida y vuelta, siempre bajo control, es lo que distingue al pilates de una máquina de gimnasio.

Hay un detalle que sorprende a todo el mundo en la primera clase: más muelles no siempre significa más difícil. En los ejercicios tumbada, más resistencia ayuda a estabilizar el carro y facilita el movimiento; en los de pie, de rodillas o sobre la plataforma, menos resistencia es lo que de verdad reta al equilibrio y al core. Por eso el ajuste lo hace la instructora y no se ve desde fuera: la misma máquina, con distinta combinación de muelles, sirve para alguien que empieza de cero y para quien lleva años entrenando.

¿Para qué sirve el pilates reformer?

Para cosas bastante distintas, y ese es su punto fuerte. Estas son las cinco para las que más nos lo piden:

  • Fortalecer el core profundo: la faja abdominal y la musculatura que sujeta la columna, no solo el «six pack». Es la base de casi todo lo demás.
  • Corregir la postura: hombros adelantados, espalda alta redondeada, cadera rígida por pasar el día sentada. Lo desarrollamos en dolor cervical y postura del móvil.
  • Dolor de espalda no específico: la evidencia apoya el ejercicio de control motor y fuerza progresiva, y el reformer permite hacerlo con la columna apoyada. Lo que dicen los estudios está en pilates para el dolor de espalda.
  • Recuperación y rehabilitación: por su origen, es la herramienta más amable para volver a moverse después de una lesión, una cirugía o un parto; en pilates terapéutico explicamos dónde acaba lo que hace un estudio y dónde empieza la fisioterapia.
  • Complemento para deportistas y gente que ya entrena fuerza: movilidad, control excéntrico y estabilidad que la barra y las mancuernas no trabajan igual. Es el perfil de pilates para hombres.

¿Qué beneficios tiene el pilates reformer?

Los que puedes esperar con dos sesiones semanales sostenidas, ordenados por lo que se nota antes:

  • Conciencia corporal y control: aprendes a mover la cadera sin la lumbar, a alinear la rodilla con el pie. Se nota en las primeras tres o cuatro sesiones y se traslada a cómo te sientas, andas y cargas peso fuera del estudio.
  • Postura: la apertura de hombros y el alargamiento de la columna suelen ser lo primero que nota la gente de tu alrededor, a las pocas semanas.
  • Fuerza sin impacto: el trabajo contra muelles carga el músculo sin castigar las articulaciones, lo que lo hace apto para rodillas, caderas y espaldas que no toleran saltos ni carrera.
  • Movilidad de cadera, hombro y columna, porque muchos ejercicios se hacen en rangos amplios con la resistencia asistiendo el movimiento.
  • Tono muscular y composición corporal: cambian, pero en plazos de meses, no de semanas, y sin que el peso baje necesariamente. Lo contamos sin adornos en ¿el pilates adelgaza?.
  • Respiración coordinada con el movimiento, que en el método no es un añadido sino parte de cada ejercicio, y que muchas alumnas notan como una bajada del estrés al salir de clase.

¿En qué se diferencia del pilates de suelo?

El pilates de suelo o mat usa tu peso corporal y, como mucho, una esterilla y algún accesorio. El reformer añade resistencia ajustable, lo que permite dos cosas que el suelo no da con la misma precisión: graduar la carga exacta que necesita cada persona y trabajar rangos de movimiento más amplios con la columna apoyada. A cambio, la máquina limita el aforo de la sala y encarece la clase, como explicamos en cuánto cuesta el pilates reformer. Ninguno es mejor en abstracto: el suelo es más exigente para el core en algunos ejercicios y más accesible en precio; el reformer es más adaptable y más amable cuando hay dolor.

¿Es el pilates reformer para ti?

Se adapta a casi cualquier nivel y condición física: principiantes absolutos, personas mayores, embarazo con las adaptaciones adecuadas (pilates en el embarazo y el postparto), postparto una vez revisado el suelo pélvico, y gente que viene de una lesión ya diagnosticada. Es especialmente recomendable si pasas muchas horas sentada, si has probado otros entrenamientos de fuerza y te han generado molestias articulares, o si a partir de los cincuenta quieres fuerza sin impacto (pilates para mayores de 60). Las únicas situaciones en las que pedimos informe médico previo son las cirugías recientes, las lesiones sin diagnosticar y los embarazos de riesgo.

¿Cuánto se tarda en notar resultados?

La mejora de postura y de control suele notarse en las primeras tres o cuatro sesiones. Los cambios de tono visibles tardan más, como en cualquier entrenamiento: con dos sesiones semanales sostenidas, la mayoría de alumnas nota una diferencia real entre la sexta y la octava semana. La clave no es la intensidad de una clase suelta sino la constancia, y qué esperar de una, dos o tres sesiones por semana lo detallamos en cuántas veces a la semana hacer pilates.

¿Cómo es una clase de reformer?

Cincuenta minutos, una máquina por persona y un grupo pequeño. Empieza con respiración y activación del core tumbada en el carro, pasa por trabajo de piernas contra la barra, brazos y espalda con las correas, y termina con ejercicios de pie o sobre la plataforma, que son los que más retan el equilibrio. Lo contamos minuto a minuto en cómo es una clase de pilates reformer en Vilamarxant, y lo que necesitas traer, en qué llevar a tu primera clase: ropa cómoda y calcetines antideslizantes, poco más.

En blupilates trabajamos con reformer en grupos reducidos en nuestro estudio de pilates reformer en Vilamarxant, a cinco minutos de Llíria y siete de Benaguasil. Si nunca lo has probado, la mejor forma de entenderlo es subirte a la máquina: apúntate a la lista de espera y te avisamos para que vengas a conocer el estudio.

¿Quieres probarlo en persona? Reserva tu primera clase en blupilates, en Vilamarxant.

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